Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

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LEY DE RESIDUOS Y SUELOS CONTAMINADOS.

La reciente aprobación de la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular (Ley 7/2022, de 8 de abril) plantea toda una serie de retos para las empresas, que deberán conocer las nuevas obligaciones y figuras tributarias que introduce la norma. La nueva regulación entró en vigor el pasado 10 de abril, a excepción de las medidas fiscales, que lo harán el 1 de enero de 2023.

El texto, que incorpora al ordenamiento jurídico español, entre otras, la Directiva que modificó en 2018 la Directiva Marco de Residuos y la Directiva sobre reducción del impacto de determinados productos de plástico, supone una oportunidad para reconducir la gestión de residuos y reducir el impacto medioambiental de los plásticos.

La nueva norma presta atención a aspectos como seguir reforzando la aplicación del principio de jerarquía de residuos, fortalecer la prevención de la generación de residuos, incrementar los objetivos de preparación para la reutilización y reciclado de los residuos (con un calendario de implantación de nuevas recogidas separadas), o especificar los requisitos mínimos obligatorios aplicables en materia de responsabilidad ampliada del productor. La ley también introduce medidas de reducción del consumo, de determinados productos de plástico de un solo uso e incluso de prohibición de introducción en el mercado de algunos de ellos. A estas novedades se suma una importante batería de medidas fiscales en materia medioambiental.

¿Qué regula la nueva ley de residuos y suelos contaminados?

La nueva ley de residuos y suelos contaminados tiene por objeto incorporar al ordenamiento jurídico español las modificaciones que fueron introducidas por la Directiva (UE) 2018/851, así como revisar la actual normativa de residuos y suelos contaminados aprobada en la Ley 22/2011, con el fin de cumplir con los nuevos objetivos establecidos en las nuevas directivas europeas de residuos que conforman el Paquete de Economía Circular, así como con los nuevos objetivos derivados de la directiva de plásticos de un solo uso que surgen de la “Estrategia Europea para el plástico en una economía circular”

Entre los principales aspectos objeto de revisión en la nueva Ley de residuos y suelos contaminados se encuentran:

  • La responsabilidad ampliada del productor (RAP) en coherencia con la normativa europea
  • La revisión del régimen sancionador, incluyendo nuevas infracciones y actualizando sanciones.
  • Nuevas definiciones y revisión del ámbito de aplicación.
  • El impulso de la economía circular a través de la revisión de los procedimientos de subproducto y fin de condición de residuo, habilitando la posibilidad de desarrollo a nivel autonómico.
  • Reforzamiento de la jerarquía de residuos mediante la inclusión de la obligación por parte de las administraciones de adoptar instrumentos económicos.
  • Restricciones en materia de plásticos.

¿Qué objetivos tiene la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados?

Por ello, esta nueva Ley tiene dos metas. Por un lado, establecer medidas para proteger el medio ambiente y la salud de las personas. ¿De qué manera? Con la prevención y la reducción de residuos y del impacto al ecosistema. Por otro lado, prevenir y reducir el impacto de determinados productos, como el plástico y, sobre todo, en el medio acuático.

Con esta nueva reforma se quiere reducir el peso de los residuos en un 13 %, respecto al 2010, y en un 15 % para el 2030. ¿Cómo se puede lograr estas metas?

  • Fomentando el uso de productos más duraderos, reparables, reutilizables y reciclables.
  • Reduciendo el contenido de sustancias peligrosas.
  • Frenando la creación de basura en el mar.
  • Fomentando la reducción de residuos, con la venta a granel o el empleo de envases reutilizables y reciclables.
  • Promoviendo trabajos, producciones y consumos mucho más sostenibles.

El objetivo más importante es la reducción de este tipo de plásticos en peso en un 50% para 2026 y de un 70% en 2030 con respecto a lo que se ha comercializado en 2022. Para conseguir estos objetivos, la principal medida es la implantación de un impuesto a todos estos plásticos y la prohibición de algunos de ellos, tales como los bastoncillos de algodón, los cubiertos, los platos de plástico, las pajitas y otros. Asimismo, se establecen requisitos de diseño para recipientes de plástico de bebidas y la recogida separada de las botellas de plástico con unos determinados plazos.

Referencias:

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2022-5809